ARTÍCULOS / CUIDADO
Limpia con suavidad
Usa un paño suave apenas húmedo, con unas gotas de jabón neutro, y seca enseguida con otro paño limpio. Evita limpiadores multiusos y químicos agresivos: dañan el acabado y resecan la madera. Si la veta es visible, limpia siempre en su dirección.
Protégela del sol y del calor
La madera reacciona a los cambios de temperatura y humedad. Aleja tus muebles del sol directo y de fuentes de calor como estufas. Una cortina o persiana ligera filtra la luz y conserva el color natural por más tiempo.
Cuida la humedad
En climas húmedos, mantén el espacio ventilado. Seca de inmediato cualquier derrame y no dejes macetas ni objetos mojados directamente sobre la madera.
Evita marcas de vasos y calor
Usa portavasos, manteles o bases de tela o corcho. Si llega a quedar una marca, frota con un paño suave en movimientos circulares; suele atenuarse.
Renueva el acabado
Ningún acabado dura para siempre, sobre todo en exterior o en la costa. Cuando la superficie pierda brillo o se vea seca, es momento de renovarlo. Una pieza de madera maciza se puede lijar y volver a acabar muchas veces.
Si la pieza es nuestra, podemos encargarnos: damos mantenimiento a las piezas que fabricamos, desde el reacabado de cancelería hasta ajustes y cambio de herrajes.
